por Ana Escobar Bañasco
Originaria de las huertas malagueñas, esta receta surgió como una solución sencilla y refrescante para combatir el calor de los meses de verano. Su combinación de ingredientes frescos y ligeros la convirtió durante generaciones en un plato habitual entre agricultores y jornaleros.
Limpiar muy bien la lechuga, para que no queden restos de tierra.
Picarla a cuchillo muy pequeñita, colocarla en un bol o plato hondo.
Hacer un aliño con ajo, aceite, vinagre y sal. Majar bien todo en el mortero hasta que quede como una salsa.
Verter el resultado sobre la lechuga picada y cubrir con agua fría. Servir directamente de la nevera.
Destaca por su bajo aporte calórico. Tiene alto contenido en fibra y en grasas saludables gracias al aceite de oliva. Presenta asimismo buena densidad de micronutrientes, folatos, vitamina K, A, E y C. También contiene alicina y antioxidantes.
Acompaña a Diego Gallegos mientras prepara la Ensalada de lechuga malagueña en caldo, una receta refrescante nacida en las huertas malagueñas.