por Pacho Colina
Esta receta tiene su origen en la antigua tradición de combinar ingredientes dulces y salados para realzar el sabor de las carnes. La mezcla de mostaza y miel, utilizada desde hace siglos en distintas culturas gastronómicas, aporta equilibrio y carácter a un plato que ha evolucionado hasta convertirse en un clásico de la cocina popular.
Colocar las costillas salpimentadas en una cazuela con aceite y ajo.
Preparar un aliño mezclando la mostaza con la miel y pincelar las costillas.
Llevar al horno a 180 grados dándoles la vuelta de vez en cuando.
Tiene alto contenido proteico gracias a las costillas. Entre sus aportes destacan las vitaminas B12, B6 y K. También contiene hierro, zinc, fósforo, sodio, selenio, magnesio y ofrece propiedades antioxidantes.
Acompaña a Diego Gallegos en la preparación de las Costillas con mostaza y miel, una receta donde tradición y sabor se dan la mano.