por Ana Escobar Bañasco
La fritá es una de las preparaciones más tradicionales de la cocina andaluza y una base imprescindible de numerosas recetas populares. Elaborada a partir de una cocción lenta de hortalizas, su origen está ligado al aprovechamiento de los productos de la huerta y a la incorporación del tomate a la gastronomía española a partir del siglo XVI.
Pelar los tomates y cortarlos por la mitad. Estrujarlos para quitarles las semillas y picarlos en trozos pequeños.
Cortar también los pimientos y laminar los ajos.
Poner una sartén con aceite y echar los pimientos y los ajos, sofreírlos un poco y apartar.
Freír a continuación los tomates. Cuando hayan perdido el agua sumarle los pimientos y los ajos y se dejan hasta que todo esté bien frito.
Por último, freír un par de huevos y colocar encima de la fritá.
Contiene la proteína completa del huevo, las grasas saludables del aceite de oliva, los antioxidantes del tomate y ajo, el licopeno (muy biodisponible al cocinarse), vitamina A y potasio.
Descubre la Fritá de la mano de Diego Gallegos y aprende a preparar una de las bases más tradicionales de la cocina andaluza.