por Ana Escobar Bañasco
Las sopas cachorreñas son uno de los platos más antiguos y representativos de la gastronomía local. Elaboradas tradicionalmente por agricultores y pastores, destacan por el uso de la naranja cachorreña, un cítrico que aporta al caldo su característico sabor y que durante siglos formó parte del paisaje y la vida cotidiana de Benalmádena.
En una olla, verter 2 litros de agua. Cuando rompa a hervir, echar las patatas, la cebolla, los tomates y el pimiento.
Hacer el majado y reservar. En el vaso de la batidora, incluir el majado, los tomates, el pimiento, la cebolla y el aceite. Poner el bacalao en la olla junto a todo lo anterior para que hierva brevemente.
Probar de sal y rectificar si es necesario. Se puede añadir unas almejas o unos pellizcos de pan duro.
El saber popular aconseja sacar el bacalao y dejar como segundo plato para servir junto a unos huevos cocidos, un chorreón de aceite de oliva y cebolleta cortada muy fina. Es lo que se denomina popularmente mojete.
El plato de sopa se aliña con un chorreón de naranja cachorreña y se come con aceitunas partidas.
Esta receta es fuente de proteínas de alta calidad. Contiene carbohidratos moderados altos y es rico en grasas monoinsaturadas. Además, ofrece buena densidad micronutricional y un aporte de potasio, vitamina C, antioxidantes, minerales, carotenoides y polifenoles.
Déjate sorprender por la elaboración de las Sopas cachorreñas, recreadas por Diego Gallegos a partir de una de las recetas más emblemáticas del municipio.