por María Tejado
Transmitida de generación en generación dentro de una misma familia, esta receta forma parte de la tradición de las llamadas frutas de sartén. Elaborada a partir de ingredientes básicos y accesibles, representa una forma sencilla y festiva de la repostería popular que ha perdurado a lo largo del tiempo.
En un bol mezclar el agua, un chorreón de vinagre, sal y bicarbonato.
Añadir harina hasta que la masa se pueda coger con una cuchara.
Freír en aceite (previamente aromatizado con corteza de limón y naranja).
Rebozar finalmente en azúcar y canela.
Este dulce es una gran fuente energética gracias a la harina y el azúcar. También aporta algo de vitamina C y compuestos antioxidantes.
Descubre cómo Diego Gallegos elabora la Tortilla de caldo de gazpacho, una receta familiar transmitida de generación en generación.